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domingo, 25 de septiembre de 2016

CICLO DE CONFERENCIAS: UNESCO Y EL CAMINO DEL GRIAL





UNIVERSIDAD INTERNACIONAL MENENDEZ PELAYO 
(UIMP)
Palacio de Pineda 

Enero/Abril 2016



PRESENTACIÓN DEL CICLO DE CONFERENCIAS:

“EL SANTO CÁLIZ DE VALENCIA 
EL CAMINO DEL GRIAL”




El Ciclo de Conferencias dedicado a “El Santo Cáliz de Valencia y El Camino del Grial”, esta organizado por la Cátedra de Eméritos de la Comunidad Valenciana con la colaboración del CENTRO UNESCO VALENCIA /MEDITERRANEO.

Fue durante el pasado mes de Noviembre, cuando tuvo lugar en la sede del CENTRO UNESCO VALENCIA/MEDITERRANEO, la presentación del MEMORANDUM, sobre el proyecto “UNESCO Y EL CAMINO DEL GRIAL”. Una iniciativa que se suma, al interés creciente que en la actualidad, tanto por su dimensión religiosa, como también por su dimensión cultural, está despertando el CÁLIZ DE LA CATEDRAL DE VALENCIA. 

Este nuevo proyecto propone, que por las especiales características que conforman esta excepcional joya de la orfebrería medieval, que sorprendentemente contiene elementos que pertenecen a la cultura Judía, Cristiana y Musulmana, sea puesta también en valor, la importancia que tiene para nuestros días, como un SÍMBOLO DE UNIÓN Y RECONCILIACIÓN DE LAS TRES CULTURAS DEL LIBRO, así como que esta nueva perspectiva, nos permita reflexionar en torno a la dimensión interior del ser humano en el siglo XXI.

EL CENTRO UNESCO VALENCIA / MEDITERRANEO, a quien le honra el merito de haber traído hasta nuestra Ciudad de Valencia, una ruta comercial y milenaria como es La RUTA DE LA SEDA, que une Oriente y Occidente, confía que también en el ámbito intercultural, esta nueva iniciativa que emprende, “UNESCO Y EL CAMINO DEL GRIAL”, nos pueda ayudar para avanzar, en EL CAMINO DE LA CONCORDIA


PROGRAMA


Agradecemos a la Cátedra de Eméritos y a su Presidente el Dr. JOSE MIR PALLARDO, su inestimable ayuda, para el inicio de las actividades de este nuevo proyecto, que comienza con la presentación de este Ciclo de Conferencias:

- "Perspectiva Histórica del Sto. Cáliz de Valencia", será impartida por Carles Recio, que hace ya más de tres lustros (1999), fue el creador de “El Camino del Santo Grial”. 

- La segunda conferencia, versará sobre “El Mito y las Leyendas del Grial”. Impartida por Rafael Mateu

- La tercera, tendrá lugar el próximo 2 de Marzo, que con el título: “El Cáliz Mozárabe de Valencia, un Símbolo para Nuestro Tiempo”, será impartida por Rafael Monzó

- En cuarto lugar, el primer miércoles de Abril, tendrá lugar una mesa redonda con los tres ponentes y otros invitados, que estará coordinada por José Manuel Girones, Presidente de Centro UNESCO Valencia/Mediterráneo, bajo el lema: “UNESCO Y EL CAMINO DEL GRIAL” 

- Para concluir este Ciclo de Conferencias, D. Jaime Sancho, Deán de la Catedral nos hablará de “El Santo Cáliz, historia, culto y leyenda”.




SINOPSIS DEL


CICLO DE CONFERENCIAS:


“Perspectiva Histórica del Sto. Cáliz de Valencia”. El Prf. Carles Recio, investigador, escritor y creador del “Camino del Santo Grial”, abordará cronológicamente la dimensión histórica del Santo Cáliz, desde Jerusalén a Roma y de allí a los Pirineos de Huesca, para finalmente en el siglo XV llegar hasta el Palacio Real de Valencia. Plantea en la actualidad, la gran significación, importancia y posibilidades que tiene para Valencia y su entorno, tanto su proyección en el ámbito Mediterráneo como también en el ámbito Internacional.

“El Mito y las Leyendas del Grial”. El Prf. Rafael Mateu, propone una aproximación a un mito universal y a temporal, que tiene sus raíces en la literatura medieval, pero cuya influencia ha trascendido la dimensión religiosa, abarcando también el ámbito de la cultura y de las artes, donde el simbolismo femenino de la concavidad de la copa, ha encontrado expresiones tanto en la arquitectura, la escultura o la pintura, como por ejemplo en la fantástica representación que hizo Tiziano, del mito de Danae, donde ella espera recostada que la fértil lluvia de oro, sea derramada por Zeus en su regazo. También este mito encontró su expresión en el cine o incluso en las óperas de R.Wagner, y en esencia su permanencia en el tiempo, nos muestra aquella dimensión arquetípica y transpersonal del ser humano, que impulsa un desarrollo evolutivo hacia la totalidad.


“El Cáliz Mozárabe de Valencia, un Símbolo para Nuestro Tiempo”. El Dr. Rafael Mozó, propone una nueva visión, para abordar el interés que ha despertado en la actualidad, más allá de su actual dimensión religiosa, histórica y cultural, porque por las especiales características que conforman esta excepcional pieza arqueológica, que sorprendentemente contiene elementos que pertenecen a la cultura Judía, Cristiana y Musulmana, pone también en valor para nuestros días, la importancia que tiene como Símbolo de Unión y Reconciliación de las Tres Culturas del Libro, que nos permite reflexionar en torno a la dimensión interior del ser humano en el siglo XXI, al comienzo de la Era Digital de la Humanidad.

“El Santo Cáliz, historia, culto y leyenda”, El Prf. Jaime Sancho nos ofrecerá una visión de conjunto, que nadie mejor podría llegar a dar, pues además de ser Canónigo de la Catedral y Responsable de su Patrimonio Artístico, ostenta también desde hace más de veinte años, el cargo de Celador del Culto del Santo Cáliz. Es por todo ello que podrá hablarnos así mismo del proyecto que ha elaborado el Arzobispado de Valencia, en torno al Camino del Santo Cáliz, El Cáliz de la Misericordia y el Año Jubilar, que ahora cien años después de estar expuesto al culto, le ha sido concedido por la Santa Sede, y que ha coincidido también con el Año Jubilar Extraordinario de la Misericordia.

“UNESCO y el Camino del Grial”, para concluir este Ciclo de Conferencias que la Cátedra de Eméritos de la Comunidad Valenciana, ha organizado en el Palau Pineda (UIMP), tendrá lugar una mesa redonda con los ponentes que participaron, así como otros invitados, que estará coordinada por José Manuel Girones, Presidente de Centro UNESCO Valencia/Mediterráneo, con la que se pretende poder iniciar un debate multidisciplinar, en torno al Cáliz de la Catedral de Valencia, que pueda tener continuidad en el futuro con otras nuevas ponencias, que incrementen el interés por esta excepcional y única joya de la orfebrería medieval y puedan aportar nuevas perspectivas en los diferentes ámbitos de la cultura. 

CONFERENCIANTES

Prf. Carles Recio, abogado, investigador, escritor y creador del “Camino del Santo Grial”.

Prf. Rafael Mateu. cuenta con una gran experiencia en el ámbito de la psicología y de la enseñanza, experto en temas de filosofía oriental y occidental, y de religiones comparadas, así como también de arte y especialmente de las operas de R. Wagner. Es miembro de ARCHIVAL, Asociación para la recuperación de Centros Históricos de España. 

Prf. Rafael Monzó, médico, miembro de la Asociación de Psicología Analítica de Valencia, y de la Academia Internacional de Ciencias y Humanidades, de la que es responsable del Área de Ciudadanía y Diálogo Interreligioso. Actualmente coordinador del proyecto “UNESCO y el Camino del Grial”.

Prf. Jaime Sancho, Deán de la Catedral, en relación con su extenso currículo, habría que resaltar la importante tesis doctoral que realizo, sobre el rito hispano-mozárabe, su actividad docente, como Catedrático de la Facultad de Teología, donde durante más de 40 años, impartió la formación en Liturgia y también como profesor en el Instituto Diocesano de Ciencias Religiosas, así como el cargo que ostenta de Presidente de las Comisiones Diocesanas de Liturgia y del Patrimonio Histórico-Artístico.

LA RUTA DE LA SEDA / EL CAMINO DEL GRIAL

                                           

CENTRO UNESCO 
VALENCIA  / MEDITERRÁNEO


RUEDA DE PRENSA







LA RUTA DE LA SEDA 




"LA SEDA Y LA PAZ"
"UNESCO Y EL CAMINO DEL GRIAL"

07 01 2016

PRESENTACIÓN PROYECTO UNESCO/VALENCIA:
“UNESCO Y EL CAMINO DEL GRIAL”

El Pasado mes de Noviembre se presento en el CENTRO UNESCO/VALENCIA, el MEMORANDUM para el proyecto “UNESCO Y EL CAMINO DEL GRIAL”, que mas allá de la dimensión religiosa del CÁLIZ DE LA CATEDRAL DE VALENCIA, pretende poner en valor, su dimensión “SIMBÓLICA”, como UN SÍMBOLO DE UNIÓN DE LAS TRES CULTURAS DEL LIBRO ( Judía-Cristiana-Musulmana). 


EL CENTRO UNESCO VALENCIA/MEDITERRANEO, a quien le honra el merito de haber traído hasta nuestra Ciudad de Valencia, una ruta comercial y milenaria como es La RUTA DE LA SEDA, que une Oriente y Occidente, confía que también ahora en el ámbito multicultural, esta nueva iniciativa que emprende, con “EL CAMINO DEL GRIAL”, nos pueda ayudar para avanzar, en EL CAMINO DE LA CONCORDIA. 


LAS ACTIVIDADES con las que está previsto dar comienzo a este proyecto son:

I-    El próximo día 20 de Enero, se iniciará un Ciclo de cuatro Conferencias, que bajo el lema "El Sto. Cáliz, de Valencia y El Camino del Santo Grial", organiza la Cátedra de Eméritos en la UIMP

-          La primera de ellas con el título" Perspectiva Histórica del Sto. Cáliz de Valencia", será impartida por Carles Recio 

-          La segunda “El Mito y las Leyendas del Grial”
Impartida por Rafael Mateu

-          La tercera  “El Cáliz Mozárabe de Valencia, un Símbolo para nuestro Tiempo”. Impartida por Rafael Monzó

-          En cuarto lugar, para concluir el Ciclo, tendrá lugar una mesa redonda coordinada por José Manuel Girones y los tres conferenciantes, bajo el lema: UNESCO Y EL CAMINO DEL  GRIAL  

    II -   Está previsto editar un DESPLEGABLE de la colección “MAGISTER ARTIS”, que exprese la dimensión SIMBÓLICA de “EL CAMINO DEL  GRIAL”



   III – Por último, durante el año 2017, está previsto dedicar a este proyecto de “EL CAMINO DEL GRIAL”, la XIIIª Edición de la MULTACA DE LAS TRES CULTURAS, que se celebra en Valencia, con la participación de destacadas personalidades de la cultura en el ámbito internacional. 





EL CÁLIZ DE VALENCIA:EL CÁLIZ DE LA CONCORDIA

EL CÁLIZ DE LA MISERICORDIA 

UN 

SÍMBOLO PARA NUESTRO TIEMPO


El Santo Cáliz, coincidiendo con la conmemoración del primer centenario de su exposición al culto en la Capilla de la Catedral, también ha adquirido en los últimos tiempos una importante dimensión internacional y la sociedad civil ha hecho de él un nuevo emblema para Valencia, como Ciudad del Grial. Tras la celebración del Congreso Internacional que tuvo lugar en el año 2008, organizado por la Universidad Católica de Valencia, aspira a ser reconocido como Bien del Patrimonio Cultural de la Humanidad, un hecho al que en 2014 se hizo referencia durante la XI Multaqa (encuentro amistoso) de las Tres Culturas, organizada por el Centro UNESCO Valencia/Mediterráneo, cuando se promulgo por los motivos que a continuación se exponen, como un nuevo símbolo para nuestro tiempo.

Coincidiendo con ese mismo espíritu de concordia, durante la celebración del Cuarto Centenario de la Expulsión de los Moriscos, se solicitó entonces al cabildo el traslado del gran cuadro de Vicente López, que se encuentra en esa capilla, porque en él se rememora aquel lamentable acontecimiento de nuestra historia. Es en relación con ese mismo ámbito intercultural, vinculado al cristianismo y el islam, que las Fiestas de Moros y Cristianos, aspiran actualmente a poder alcanzar el reconocimiento de Bien Inmaterial de la Humanidad, y durante este presente año, se declararon las ruinas de Medina Azahara - La Ciudad brillante /resplandeciente - construida por Abderramán III, que representó la cima del esplendor de Al-Ándalus y del espíritu intercultural e interreligioso de Córdoba, como la candidatura por España al reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad en 2018. 

El pasado año el Ayuntamiento de la Ciudad de Valencia, organizó una magna exposición bajo el lema “Els Camins del Grial”, y se ha instaurado una ruta turística y cultural que rememora aquel trayecto que en su día realizo El Santo Cáliz, desde el que antaño fue un monasterio mozárabe en San Juan de la Peña en Huesca, hasta Valencia. Durante el mes de noviembre del pasado año en el Centro UNESCO Valencia, tuvo lugar la presentación de un memorando que pretende desde una nueva perspectiva, la cual toma en consideración el conjunto de los elementos que constituyen esta valiosísima joya de la orfebrería medieval, poner también en valor, su dimensión como símbolo de concordia y de unidad en la Misericordia de las Tres Religiones del Libro, coincidiendo con el espíritu de la Multaqa que se viene celebrando anualmente desde el año 2005 en Valencia, una iniciativa de UNESCO, que en 1999 vio la luz en Agrigento, Sicilia. Precisamente  donde se encuentra el Templo de la Concordia, que en su día sirvió de inspiración para el diseño del logo que identifica a dicha institución.

Lamentablemente a consecuencia del terrible acontecimiento que tuvo lugar el 11S, se decidió interrumpir aquel esperanzador encuentro de diálogo intercultural, pero afortunadamente poco tiempo después, esta iniciativa nuevamente sería retomada en Valencia gracias al empeño personal de José Manuel Girones, actual presidente del Centro UNESCO Valencia, que entre otros de sus logros se encuentra también el haber hecho actualmente de Valencia, la cabeza de puente de La Ruta de la Seda, que une Oriente con Occidente.

Un hecho aún no lo suficientemente divulgado y lleno de esperanza para el futuro, que ha trasformado a este Cáliz en un nuevo y extraordinario símbolo de unión de opuestos para nuestro tiempo, fue el estudio arqueológico realizado en 1959, por el catedrático de Arqueología de la Universidad de Zaragoza, Antonio Beltrán, quién concluyó que el vaso que forma su base, podría haber sido confeccionado en algún lugar de Al-Ándalus entorno al siglo X. Él encontró en su base de manera inesperada, una enigmática inscripción cúfica en árabe, li-lzahirati o lilzáhira: “para el que reluce / brilla”, “para la más floreciente”, que quizá pudiera referirse a la divinidad, o tal vez estar relacionada con Madinat Al-Zahira - La Ciudad Floreciente - una esplendorosa ciudad construida por Almanzor en las cercanías de Córdoba. Sin embargo no se ha llegado todavía a un total acuerdo sobre el significado de esta misteriosa inscripción. En el libro recientemente publicado por el Ayuntamiento, Valencia Ciudad del Grial, se recogen diversas interpretaciones. Según algunos expertos podría traducirse como El Misericordioso, epíteto con el que se conoce a Dios por los musulmanes. El catedrático de Diseño de la Universidad Politécnica de Valencia Gabriel Songel, siguiendo los patrones compositivos de las marcas de los canteros de las catedrales góticas, concluye que podría corresponder a un grafismo hebreo y traducirse como Jesús es Dios. Se consideró también el significado de Gloria a María, si trascrito como Limag Limarian, hubiera sido realizada por un mozárabe. En opinión de Carmen Barceló, catedrática de Filología Árabe de la Universidad de Valencia, los rasgos de esta inscripción son propios de la epigrafía usada en todo el ámbito Mediterráneo hasta el siglo XII, y se trataría de un adjetivo femenino, lilzáhira, que podría traducirse como “la resplandeciente / la brillante”.

Ante la pregunta de si realmente se llegó a utilizar en La Última Cena para la institución de la Eucaristía, el deán de la Catedral y custodio del Cáliz, D. Jaime Sancho, en unas recientes declaraciones afirmó, que nunca se podrá llegar a saber a ciencia cierta, pero ningún otro cuenta con semejante tradición oral, ni con un simbolismo tan especial y que además los estudios actuales abren nuevos campos de investigación, como por ejemplo donde, cuando y quien pudo llegar a engastar esta obra que contiene influencias judía, cristiana y árabe.

Fue en el mismo contexto de la España cristiana y andalusí, que hizo su aparición en León, el Cáliz de Doña Urraca, que recientemente se ha sabido que según la tradición, se veneró en Jerusalén durante siglos, también como vaso de La Última Cena. Fue un obsequio del emir de Denia al rey Fernando I, quien había establecido una política de impuestos conocidos como parias, para favorecer las relaciones de paz y de amistad entre los reinos hispanomusulmanes e hispanocristianos. Fueron también los tiempos en los que vivió Rodrigo Díaz de Vivar, un controvertido personaje, Príncipe de Valencia que gobernó sobre mozárabes, musulmanes y judíos. Sobre él se forjaría la leyenda del Cid, que en árabe quiere decir Señor, como modelo de coraje y valores éticos, pero lo que es más importante de todo, de verdaderos sentimientos humanos, reflejado literariamente en su relación de amor con Jimena.

A consecuencia de la ambición de Alfonso VI, que se hizo llamar Imperator Totius Hispanie, que poco después por su ambiciosa codicia, se desencadenaría la ruina del esplendor de Al-Ándalus y también de la cultura mozárabe, pues al hacer de las parias un modo de extorsión para debilitar y después apoderarse de los reinos hispano musulmanes, provocaría la llegada a la península el fundamentalismo de los almorávides, fanáticos musulmanes del norte de África, que acudieron en la ayuda de los reyes de Taifas. Precisamente en la primera página del Cantar del Mío Cid, que quizás intencionadamente desapareció del manuscrito original, se relataba la firme defensa que de esta política de parias haría el Cid y el motivo de su destierro por el rey Alfonso VI, que lo llevarían a vivir durante más de tres lustros en territorio de Al-Ándalus, y por lo cual adquirió su singular carácter neomozárabe que inmortalizó el Cantar y el famoso verso, “Dios, que buen vasallo si hubiera buen señor”.

Desde un punto de vista psicológico, aquellas situaciones de conflicto y enfrentamientos pueden ser tomadas como un ejemplo del funcionamiento del arquetipo de la sombra, un componente del inconsciente personal o colectivo, que contiene impulsos primitivos y egoístas, que se mantienen ajenos a la luz de la conciencia, los cuales si no llegan a ser confrontados e integrados individualmente, son proyectados sobre los demás o sobre el mundo, amenazando entonces con todo tipo de conflictos personales o desastres a la humanidad. Es por eso que hoy en día se hace tan necesario el conocimiento y la divulgación del trabajo que profundiza la visión freudiana del inconsciente, que fue realizado por C.G.Jung en esa dimensión desconocida de la psique, donde descubrió que más allá del inconsciente personal, existía también una “matriz viviente”, a la cual denominó como inconsciente colectivo, que se encuentra constituida por arquetipos que se expresan de manera autónoma capaces de avasallar el consciente, y que se muestran mediante imágenes y símbolos comunes a toda la humanidad. La importancia de esta nueva visión, en la que se incluye también el ámbito de los sentimientos y las vivencias subjetivas, ha representado para la psicología actual, lo que puede ser considerado como una verdadera revolución copernicana, porque el complejo del yo, ha dejado para siempre de ser el centro de la dinámica psíquica, para ser ocupado por el arquetipo central del Sí-mismo que constituye el verdadero centro regulador de la psique.

Fue a solicitud del rey Martin el Humano, que en 1399 desde San Juan de la Peña, saldrían ensamblados los dos recipientes que hoy conforman el Cáliz de Valencia. El superior, un vaso griego anterior al siglo I a.C, quizás confeccionado en Palestina, que pudo ser utilizado en los rituales de la Pascua Judía como copa de bendición y más tarde durante La Ultima Cena, en la institución de la Eucaristía. Después habría llegado a Roma por medio del apóstol Pedro, y más tarde como se cuenta en el relato escrito por Donato en el s.VI, de la vida del san Lorenzo, lo hizo llegar a su familia en Huesca, cuando el Papa Sixto II le encomendó la custodia de las reliquias más preciadas, ante la persecución del emperador Valerio en el año 258. Así pues este vaso, pudo haber servido a veintiún papas, y expresado en el Canon Romano de la Misa hasta entonces bajo estos términos: “...accipiens et HUNC preclarum cálicem…” (…y tomando también ESTE preclaro Cáliz..), y que más tarde ya no serian utilizados.

Tiempo después esta copa, quedaría ensamblada por las manos de un virtuoso orfebre, con el vaso en forma de naveta que conforma su base. Esta unión fue realizada mediante una estructura de oro, constituida por un tallo o eje y unas asas serpentinas, que dibujan la silueta de un corazón, todo ello se encuentra labrado con delicada laceria de influencia oriental y motivos vegetales, formando en su conjunto también una alegoría del Árbol de la Vida o del Universo. En la base se encuentra, una montura compuesta por un anillo de oro, con cuatro tirantes en forma de cruz, una corona de perlas y cuatro piedras preciosas, cuyo conjunto conformaría la representación de un símbolo de la totalidad de cuyo centro, emerge el eje que unifica los dos vasos y que puede ser visto como una imagen del axis mundi, un motivo arquetípico que encontramos en muchas culturas y representa la unificación de los opuestos cielo y tierra. En la parte central de este eje se encuentra un nudo esférico de oro, que también podría ser tomado simbólicamente como una representación de la anhelada piedra filosofal, con la que los alquimistas quisieron identificar la meta de la gran obra, mediante la unificación de los opuestos y la obtención de un símbolo de la totalidad.

El vaso y el recipiente, son por antonomasia el símbolo que representa al principio femenino, y en este Cáliz, los elementos que conforman su unión, aluden también al motivo del Eros Cosmogónico, una fuerza de la naturaleza y un principio femenino que en la antigüedad representaba el principio que era capaz de mantener unidas todas las cosas. De esta manera un sorprendente y misterioso designio ha querido dejar entrelazados estos elementos pertenecientes a las culturas judía, cristiana y musulmana, transformando esta joya medieval, en lo que podría llegar a denominarse como un Cáliz Mozárabe o un Cáliz Mudéjar un verdadero símbolo de unión y reconciliación, que nos invita a realizar una profunda reflexión, sobre aquellas culturas que desde la Edad Media, han estado enfrentadas por el poder político y religioso, olvidando la fundamental tarea de humanizar la tierra.

Durante la edad media surgió la leyenda de la búsqueda del Grial, en los ciclos bretón, francés y alemán, que bajo la forma de piedra, copa o plato, estaría en relación con la sangre salvadora de Cristo, pero a pesar del tiempo trascurrido hasta hoy no han perdido su poder de fascinación en nuestros días. Estas leyendas como demostró Emma Jung, que dedico cuarenta años a la interpretación psicológica de este mito y Marie-Louise von Franz que completó estas investigaciones, con la incorporación de la legendaria figura de Merlín, concluyeron que la búsqueda de aquel vaso maravilloso del Grial, habría representado simbólicamente, la búsqueda del alma individual, frente a la dominante colectiva de la sociedad, y que su contenido salvador representaba la esencia femenina curativa de aquellas heridas que habían sido producidas durante siglos, por la actitud dominante patriarcal, de nuestra cultura judeocristiana.

Desde el punto de vista psicológico aquellas leyendas, habrían estado anticipando el problema religioso del hombre moderno, porque compensaron simbólicamente la ausencia del principio femenino en nuestra cultura, representando pues el encuentro individual con la experiencia vivificadora del alma, más allá de las religiones colectivas, lo que significa la búsqueda de una experiencia interior directa y numinosa, a la cual solo es posible acceder mediante la tarea de la reconciliación de los contrarios en el interior del individuo, entre aquellos dos ámbitos opuestos del pensamiento y el sentimiento o entre el consciente y los contenidos inconscientes de la psique humana. Un proceso que se encuentra expresado en aquello que C.G.Jung denominó como individuación, que representa el proceso de maduración interior del ser humano, cuyo desarrollo se ve acompañado por símbolos de totalidad, que se muestran en los sueños, visiones y sincronicidades, proporcionando sentido y unidad a la vida personal.

Es por esto que el Cáliz de la Misericordia de Valencia, que en si mismo representa un modelo arquetípico de unidad y totalidad, se muestra también como un nuevo símbolo de concordia que brinda la posibilidad de poder reflexionar sobre las religiones colectivas, e incluso poder llegar a trascenderlas, mediante el desarrollo de la función del sentimiento y el esfuerzo individual por alcanzar la integración del principio femenino, compensando de esta manera la unilateralidad masculina expresada en la etapa patriarcal de la historia, que hasta ahora nos precede y que al parecer en cuyo final nos encontramos.

Así pues el Cáliz de la Misericordia de Valencia, desde esta nueva perspectiva que ahora propone el Centro UNESCO Valencia/Mediterráneo, se revela también en la actualidad, por sus tan especiales y trascendentes características, como un símbolo para nuestro tiempo, como representación de un nuevo símbolo unificador y de concordia, capaz de reconciliar al mundo, porque sitúa en el lugar central, ante la profunda crisis de civilización en la que nos encontramos, la principal tarea que en el futuro deberá ser llevada a cabo, tanto en el plano individual como también colectivo, por nosotros y las próximas generaciones. Una reconciliación entre el consciente y el inconsciente del ser humano, así como entre las Tres Culturas del Libro, que conduzca a la fraternidad y la convivencia para ayudar a alcanzar el principal objetivo del Milenio, desarrollar una Cultura de Paz, que pueda extenderse a toda la Humanidad.

Rafael Monzó Giménez



UNESCO Y EL CAMINO DEL GRIAL




CÁTEDRA DE EMÉRITOS
        DE LA COMUNIDAD VALENCIANA

 CICLO DE CONFERENCIAS
  UNIVERSIDAD MENENDEZ PELAYO


    Enero/Mayo de 2016



I -    UNESCO/MULTAQA

II -  EL CÁLIZ MOZÁRABE

III -  NUEVO SÍMBOLO /  MODELO ARQUETIPICO

IV - EL CAMINO DEL GRIAL /  EL NUEVO PEREGRINO


En primer lugar quiero dar las gracias a La Cátedra de Eméritos de la Comunidad Valenciana y en especial a su presidente el Dr. José Mir, por la  organización de este Ciclo de Conferencias, en colaboración con el CENTRO UNESCO VALENCIA/MEDITERRANEO, dedicado al CÁLIZ DE VALENCIA  Y EL CAMINO DEL GRIAL

El pasado mes de Noviembre, se presentó a UNESCO/VALENCIA el MEMORANDUM, sobre el proyecto de “ EL CAMINO DEL GRIAL ”, una iniciativa que se suma, al interés creciente que en la actualidad, tanto por su dimensión religiosa, como también por su dimensión cultural, está despertando el CÁLIZ DE LA CATEDRAL DE VALENCIA y que ha dado lugar ya a importantes acontecimientos, como son la proclamación por la Santa Sede del Año Jubilar, la declaración de Valencia como Ciudad del Grial, así como también la creación del Camino del Grial.

Pero este nuevo proyecto de UNESCO, más allá de que el Cáliz de Valencia, sea considerado una extraordinaria reliquia, o también una joya sin igual de la orfebrería medieval, relacionada con la Leyenda de “La Búsqueda del Santo Grial”, propone que por las excepcionales características que lo conforman, pues contiene elementos que pertenecen a la cultura Judía, Cristiana y Musulmana, ADQUIERE POR ELLO también UNA NUEVA DIMENSION SIMBOLICA, que frente a la profunda crisis de valores de nuestra sociedad actual, se muestra como UN EXTRAORDINARIO SIMBOLO UNIFICADOR, y como UN CÁLIZ QUE PODRÍA RECONCILIAR EL MUNDO, al mismo tiempo que representa UN NUEVO SIMBOLO PARA NUESTRO TIEMPO, que permite reflexionar, en torno a la dimensión interior del ser humano en el s. XXI, y al comienzo de la era digital.

Es en este contexto, que nació el interés del Centro UNESCO Valencia, por el Cáliz de la Catedral, ya que esta nueva dimensión simbólica, contribuye de manera muy importante, a afianzar el espíritu de la MULTAQA DE LAS TRES CULTURAS, que pretende ser un encuentro amistoso que mantiene vivo el dialogo intercultural y la fraternidad, que se viene organizando en Valencia desde hace ya doce años, en esta ciudad de vanguardia, cuya Universidad cuenta también desde el año 1999, con una Cátedra de las Tres Religiones.

Esta iniciativa de la MULTACA, tuvo su origen en el año 1998, en el seno de UNESCO, cuando se propuso su celebración en Agrigento, Sicilia, precisamente en el lugar donde se encuentra el Templo de la Concordia, que sirvió en su día como inspiración y modelo, para el diseño del conocido logo de UNESCO.

Pero lamentablemente tres años después de la celebración de aquella primera MULTACA, tuvo lugar el terrible atentado del 11 de Septiembre de 2001, y en lugar de verse favorecidos aquellos encuentros, se tomo la decisión de interrumpirlos, en contradicción con el espíritu de este organismo internacional, que fue creado en 1946, en el seno de la ONU, tras la catástrofe de la Segunda Guerra Mundial, con el propósito de poder “sembrar la paz en la mente de los seres humanos”, a través de la Ciencia, la Cultura y la Educación.

Fue gracias al empeño personal de José Manuel Girones y el Centro UNESCO Valencia/Mediterráneo, que afortunadamente, aquella semilla de esperanza, que nació en Agrigento, pudo llegar a germinar en esta tierra de las flores, de la luz y del amor, en esta ciudad que en el pasado fue conocida con el sobrenombre de Valencia del CID, que  ahora  lo es también como la Ciudad del GRIAL, y que quizás en el futuro, lo sea como la Ciudad de la CONCORDIA, donde junto al espíritu de la Multaqa, floreció el Cáliz Mozárabe de las Tres Culturas.

Es en este contexto de las Tres Culturas, que ha tenido lugar recientemente una significativa propuesta hecha a UNESCO, para que Medina Azahara pueda llegar a ser declarada en el 2018, como Patrimonio Mundial de la Humanidad, porque son precisamente aquellas ruinas, que parece que ahora quieran despertar de un sueño de siglos, un símbolo de nuestra expoliada y olvidada historia hispano-musulmana, que ha permanecido latente en nuestra conciencia, a través de mitos, leyendas y tradiciones, así como en nuestra lengua, o en enclaves como la Mezquita-Catedral de Córdoba, y tantos otros lugares emblemáticos de nuestro patrimonio Histórico.

Fue en aquella esplendorosa civilización hispano-musulmana, que floreció hasta finales del siglo XI, donde llegó a desarrollarse la más alta concepción del Ser Humano, y en la cual tuvo su origen la Cultura Mozárabe, que cuatro siglos después, fue aniquilada por los fanáticos musulmanes del norte de África, los almorávides, que acudieron a la llamada de ayuda de los Reyes de Taifas, cuando estos se vieron asediados por la ambición y la codicia del rey Alfonso VI de Castilla y León. El CID, encarna en la leyenda una figura de héroe mercurial, de Caballero Mozárabe, que aparece frente al rey cristiano, como modelo de coraje, de valores éticos y lo que es más importante de todo, de sentimientos humanos, capaz enfrentar desde el punto de vista simbólico al lado oscuro de la psique, representado por las ordas fundamentalista  norteafricanas.

La cultura Mozárabe nos dejó dos singulares testimonios, El Mito del Cid y el que podríamos llamar El Cáliz Mozárabe de Valencia, que han podido sobrevivir al paso de los siglos, y que un misterioso designio a querido, que como símbolos unificadores, llegaran en la actualidad a encontrarse en esta tierra, en la sorprendente confluencia de dos caminos turísticos y culturales, como son el Camino del Cid, cuyo recorrido trascurre por varias comunidades y el Camino del Grial, que une el Pirineo Aragonés hasta Valencia. En esta última iniciativa trabajan ahora conjuntamente instituciones de nuestra Comunidad y de la Comunidad de Aragón, con la colaboración de sus Universidades, y fondos de la Comunidad Económica Europea.

Hoy es de justicia reconocerle a Carles Recio, la importancia que tuvo como pionero y creador de “EL CAMINO DEL SANTO GRIAL”, porque hace ya más de tres lustros, que él concibió esta idea y tuvo la inspiración, que este sería el camino iniciático del s.XXI, que llegaría incluso a alcanzar más importancia que “El Camino de Santiago”. Publicó un magnífico libro, con bellas ilustraciones y la descripción de sus lugares emblemáticos, pero su visionaria idea que entonces fue respaldada por las autoridades de Aragón, no llegó a encontrar el apoyo suficiente en la Comunidad de Valencia.

Por último, es necesario considerar la importancia que en este contexto de ámbito simbólico, tiene hoy día la psicología, porque esta disciplina se ocupa de los símbolos, que como expresiones de la naturaleza psíquica, tienen la cualidad de unir en sí mismos la ciencia y el misterio. El mito del Grial, desde el punto de vista psicológico, representa la búsqueda del principio femenino, que es necesario integrar, para poder llegar a alcanzar la plenitud humana. La singular joya de la orfebrería medieval a la que podemos denominar como el Cáliz Mozárabe de Valencia, se nos muestra como un modelo arquetípico y un contenedor adecuado para el espíritu de nuestro tiempo, así como un símbolo de unidad y totalidad, que permite reflexionar en torno a la dimensión interior del Ser Humano.

El Ser Humano Postmoderno, se encuentra ante la necesita de tener que integrar en su conciencia el ámbito de los sentimientos, tanto para poder caminar de manera individual, hacia el encuentro con su símbolo personal, como para desarrollar una verdadera conciencia ética, que permita realizar la tarea del futuro, que a nivel colectivo es sin duda la reconciliación entre el cristianismo y el Islam, y a nivel individual el desarrollo psíquico, que representa la plena madurez del Ser Humano. Tanto el caballero que en el pasado emprendió su heroica búsqueda, como el moderno peregrino del CAMINO DEL GRIAL, aspiran alcanzar simbólicamente una experiencia interior, que llene de sentido su vida.

EL CENTRO UNESCO VALENCIA/MEDITERRANEO, a quien le honra el merito de haber traído en la actualidad hasta nuestra Ciudad de Valencia, una ruta comercial y milenaria como es La RUTA DE LA SEDA, que une Oriente y Occidente, confía que ahora en el ámbito intercultural, esta nueva iniciativa, de “EL CAMINO DEL GRIAL”, ayude a seguir avanzando, en el sendero de la CONCORDIA y poder sembrar la paz, no solo en la mente del Ser Humano, sino también en sus corazones.

Rafael Monzó 


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sábado, 16 de mayo de 2015

UN SIMBLO PARA NUESTRO TIEMPO

 POLÉMICA RESPECTO AL CUADRO

 "LA EXPULSIÓN DE LOS MORISCOS"

EN LA CAPILLA DEL SANTO CÁLIZ






Con motivo de la pasada celebración del Cuarto Centenario de la expulsión de los moriscos, que tuvo lugar en el año 2009, se presento un documento por iniciativa de la Academia Internacional de Ciencias y Humanidades, a diferentes instituciones entre otras a La Casa Real, Presidencia del Gobierno, Generalidad y Ayuntamiento de Valencia, con la intención de solicitar su apoyo e intercesión, ante el Cabildo de la Catedral de Valencia, en el cual se proponía la retirada del gran cuadro de Vicente López, que se encuentra en la Capilla del Santo Cáliz, en donde se representa al Patriarca Juan de Ribera durante la expulsión de los moriscos. Se da la circunstancia de que esta obra se encuentra precisamente, en la misma Capilla donde es custodiada y venerada la más importante reliquia del Cristianismo, que termina de adquirir una nueva dimensión internacional al  propiciar para la sede de Valencia el reconocimiento por el Vaticano de un Año Jubilar. También además en la actualidad este Cáliz aspira a llegar a ser reconocido un bien del Patrimonio Cultural de la Humanidad, como así se hizo referencia durante una de las ponencias que tuvieron lugar en la pasada edición de la Multaca de las Tres Culturas, organizada por el Centro UNESCO Valencia, en el Museo de San Pio V.


Es en relación con ese mismo ámbito intercultural en el que se encuentran vinculados el Cristianismo y el Islam, en donde también las Fiestas de Moros y Cristianos, aspiran actualmente a poder alcanzar el reconocimiento de Bien Inmaterial de la Humanidad, una mención que no hace mucho tiempo UNESCO reconoció para El Misteri de Elche, una tradición que se celebra en aquella milenaria ciudad, en donde fue descubierta la Dama Ibera, la cual durante mucho tiempo sería conocida popularmente como la “Reina Mora”. 

Durante estos meses que el Ayuntamiento de la Ciudad de Valencia ha organizado la magna exposición “Els Camins del Grial”, de nuevo ha sido retomada esta iniciativa que propone que se lleve a cabo este gesto de la más alta sensibilidad, de la retirada de la Capilla del Santo Cáliz, del cuadro que rememora aquel bárbaro, trágico y lamentable acontecimiento de nuestro pasado y cuya herida continua aún abierta no solo en el corazón de nuestra península y de los españoles, sino que también por su dimensión simbólica abarca a toda nuestra sociedad occidental.

Esta iniciativa tiene su origen, en la excepcional circunstancia entorno al reciente descubrimiento, aún no lo suficientemente divulgado, que ha convertido además a este Cáliz, en un nuevo y extraordinario símbolo de unión de opuestos, lleno de esperanza para el futuro, pues el estudio arqueológico realizado en 1959, concluyó que el vaso que forma su base, podría haber sido confeccionado en algún lugar de al-Ándalus entorno al siglo X. En él se produjo de manera inesperada, el sorprendente descubrimiento de una enigmática inscripción cúfica en árabe, Lil-zahira: “para la más radiante / floreciente”, que quizá se encuentre en relación con Madinat Al-Zahira, una esplendorosa ciudad que fue construida por Almanzor en Córdoba, o bien que pudiera significar “Gloria a María”, si por la tosquedad de su trazo y trascrito como Limag Limarian, hubiera sido realizada por un mozárabe.







El Cáliz que hoy conocemos según la tradición, habría sido custodiado con anterioridad a 1071, en el Monasterio Mozárabe de San Juan de la Peña, en el tiempo que por la fuerza se llegaría a imponer la celebración de la primera misa según el rito latino, conforme a las pretensiones de los reyes cristianos y de la Iglesia Romana, frente a una firme y enérgica defensa que tuvo lugar en la península de la centenaria tradición y cultura Mozárabe. Aquella fue también la confusa época en la que vivió Rodrigo Díaz de Vivar, que bajo la legendaria figura de Cid Campeador, llegaría a ser inmortalizado como ejemplar Caballero Mozárabe. 

 Desde aquel monasterio saldrían ensamblados en 1399, los dos vasos que hoy conforman el Cáliz, el superior anterior al siglo I, llegado desde Roma a Huesca en el siglo III y el vaso inferior de origen hispano-musulmán, ambos unidos mediante una estructura de oro, formada por un tallo o eje, con un nudo central y unas asas serpentinas, dibujando la silueta de un corazón, todo ello labrado con delicada laceria de influencia oriental y motivos vegetales, formando en su conjunto una alegoría del Árbol de la vida o del Universo. En la base se encuentra, una montura formada por un anillo y cuatro tirantes, perlas y piedras preciosas. El conjunto de todos estos elementos aluden al símbolo del Eros Cosmogónico, una fuerza de la naturaleza que representa el principio que mantiene unidas todas las cosas y que por tanto es capaz de unir a los opuestos. De esta sorprendente manera, un misterioso destino ha querido dejar entrelazados, estos elementos del Cristianismo y del Islam, transformando este Cáliz Mozárabe en un verdadero símbolo de unión y reconciliación, que invita a realizar una profunda reflexión, entre esos dos mundos que desde la Edad Media, han estado enfrentados por el poder político y religioso, olvidando la fundamental tarea de humanizar la tierra.








 Desde el punto de vista psicológico, las leyendas de la búsqueda del Santo Grial, que simbólicamente se encuentran en relación con este Cáliz, anticipaban el problema religioso del hombre moderno, que alude a la tarea de la reconciliación de los contrarios en el alma del ser humano individual, mediante el esfuerzo por alcanzar la integración del principio femenino, que hasta la actualidad había sido relegado, por lo que podría llegar a ser completada finalmente así, la unilateralidad masculina de la etapa patriarcal de la historia, que fue expresada durante los últimos milenios por las Tres Culturas del Libro.




De esta manera el Cáliz Mozárabe de Valencia, se revela también en la actualidad, por sus tan especiales y trascendentes características, como la representación de un nuevo símbolo unificador, capaz de reconciliar al mundo, porque sitúa en el lugar central, la principal tarea que en el futuro deberá ser llevada a cabo, tanto en el plano individual como también social, por nosotros y las próximas generaciones, ante la profunda crisis de civilización en la que nos encontramos. Una reconciliación entre el Cristianismo y el Islam, que ayudaría a alcanzar el principal objetivo del Milenio, desarrollar una Cultura de Paz, que pueda llegar a ser extendida a toda la Humanidad.


Rafael Monzó Giménez


viernes, 15 de mayo de 2015




UNA PETICIÓN PARA LA CAPILLA DEL SANTO CÁLIZ

                             Rafael Brines

                             Levante-EMV

En un año importante para resaltar la estancia en esta ciudad de tal vez la reliquia más preciada del Cristianismo, el Santo Grial, cuando hemos podido contemplar la excelente exposición que se ofreció en el Almudín, y cuando se propone que sea declarada esta joya Patrimonio Cultural de la Humanidad, se ha puesto de manifiesto el estudio que el doctor Rafael Monzó Giménez llevó a cabo hace pocos años y que elevó a las más altas jerarquías de la nación, de la región y de la ciudad.

Este erudito, miembro de la valenciana Academia Internacional de Ciencias y Humanidades, encabeza su trabajo así: «El Cáliz mozárabe de Valencia; el Cáliz que reconciliará al mundo». 

El profesor Monzó señala que «el estudio arqueológico realizado en 1959 concluyó que el vaso que forma la base del Santo Cáliz, habría sido confeccionado en algún lugar de Al-Ándalus en torno al siglo X». Y pone de manifiesto que en él se encontró, «de manera inesperada, una enigmática inscripción cúfica en árabe, Lil-Zahira, ´para la más radiante, floreciente´». Esta palabra la identifica el estudioso, con que tal vez se encuentre en relación con «Madinat Al-Zahira, esplendorosa ciudad», que fue construida por Almanzor en Córdoba.

Mantiene Monzó Giménez en su estudio que las leyendas de la búsqueda de Grial «anticipaban el problema religioso del hombre moderno, que alude a la tarea de reconciliación de los contrarios». 

Todo ello le lleva a proponer, que sea retirado de la capilla del Santo Cáliz, el cuadro de Vicente López en el que se refleja la expulsión de los moriscos, pues ello rompe con la tendencia posterior de reconciliación, ante la reliquia que él califica como «el Cáliz Mozárabe de Valencia».


Este trabajo fue realizado ya hace cinco años, y en su momento el doctor Monzó hizo llegar su propuesta, como ya hemos anticipado, a las más altas jerarquías: a los entonces reyes de España, Juan Carlos y Sofía, a la Generalitat Valenciana y al Ayuntamiento de Valencia, a los que acompañó el estudio que había remitido al Cabildo de la Catedral con motivo «del cuarto centenario de la expulsión de los moriscos».

viernes, 13 de junio de 2014

EL CÁLIZ MOZÁRABE DE VALENCIA, UN SÍMBOLO PARA NUESTRO TIEMPO

CENTRO UNESCO
VALENCIA / MEDITERRÁNEO



X ANIVERSARIO DE LA MULTACA DE LAS TRES CULTURAS
CONGRESO INTERNACIONAL “FACTUM MARIS”
VALENCIA 13-15 DE JUNIO 2014




EL CÁLIZ MOZÁRABE
DE VALENCIA

UN SÍMBOLO PARA NUESTRO TIEMPO

En el comienzo de este Tercer Milenio de la Era Cristiana, en la actual encrucijada histórica, en la cual está emergiendo, una nueva Sociedad Global de la Información y del Conocimiento, donde espacio y tiempo han sido superados, permitiendo así que millones de seres humanos, puedan vincularse simultáneamente en una sola nación global, ha nacido una esperanzadora propuesta, para que la UNESCO, reconozca al Santo Cáliz de la Catedral de Valencia, como bien del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Este Cáliz, durante los últimos siglos, también ha sustentado en sí mismo, el inmenso valor simbólico, de ser el centro del mito más importante de nuestra cultura. Conocido como el mito de la búsqueda del Santo Grial, esas leyendas, desde un punto de vista psicológico, anticiparon el problema religioso del hombre moderno, que alude a la tarea de la reconciliación de los contrarios en el alma del ser humano individual, mediante el esfuerzo por la integración del principio femenino, el cual hasta ahora había sido relegado. De esa manera podría llegarse finalmente a compensar la unilateralidad masculina de la etapa patriarcal de la historia, que ha sido expresada en los últimos milenios, por las Tres Culturas del Libro.

Un reciente y sensacional descubrimiento, aún no lo suficientemente divulgado, ha convertido además a este Cáliz, en un extraordinario símbolo de unión de opuestos, y por ello lleno de esperanza para el futuro. El estudio arqueológico realizado en 1959, concluyó que el vaso que forma su base, podría haber sido elaborado en algún lugar de al-Andalus entorno al siglo X y en el cual se encontró, una enigmática inscripción cúfica en árabe, Lil-zahira: “para la más radiante / floreciente”, quizá en relación con Madinat Al-Zahira, una esplendorosa ciudad que fue construida por Almanzor en Córdoba.

El Cáliz que hoy conocemos según la tradición, fue custodiado desde 1077, en el Monasterio de San Juan de la Peña, desde donde se defendió con la mayor firmeza, la tradición y cultura Mozárabe, frente a las pretensiones de Alfonso VI y de la Iglesia Romana, durante el tiempo del Cid Campeador, cuya figura legendaria llegaría a representar un inmortal ejemplo de Caballero Mozárabe. Desde aquel monasterio saldrían ensamblados en 1399, los dos vasos que hoy conforman el Cáliz, el superior anterior al siglo I, llegado desde Roma a Huesca en el siglo III y el vaso inferior de origen hispano-musulmán, ambos quedarían unidos mediante una estructura de oro, formada por un tallo o eje, con un nudo central y unas asas serpentinas, dibujando la silueta de un corazón, todo ello labrado con delicada lacería de influencia oriental, y motivos vegetales formando en su conjunto una alegoría del Árbol de la Vida o del Universo. En la base se encuentra, una montura formada por un anillo y cuatro tirantes, perlas y piedras preciosas. Estos elementos aluden al símbolo del Eros Cosmogónico, una fuerza de la naturaleza, que representa el principio que mantiene unidas todas las cosas y que por tanto es capaz de unir a los opuestos. De esta sorprendente manera, un misterioso destino ha querido dejar entrelazados, estos elementos del Cristianismo y del Islam, transformando este Cáliz Mozárabe en un verdadero símbolo de unión y reconciliación, que invita a realizar una profunda reflexión, entre esos dos mundos que desde la Edad Media, han estado enfrentados por el poder político y religioso, olvidando la fundamental tarea de humanizar la tierra.



El impulso que en la actualidad nos aporta esta nueva visión integradora, sitúa al Cáliz Mozárabe de Valencia, por sus tan especiales y trascendentes características, como la representación de un nuevo símbolo unificador, capaz de reconciliar al mundo, porque sitúa en el lugar central, la principal tarea que en el futuro deberá ser llevada a cabo, tanto en el plano individual como también social, por nosotros y las próximas generaciones, ante la profunda crisis de civilización en la que nos encontramos. Una reconciliación entre el Cristianismo y el Islam, que ayudaría a alcanzar el principal objetivo del Milenio, desarrollar una Cultura de Paz, que más allá de la unificación entre las dos orillas del Mediterráneo, pueda ser extendida también a toda la Humanidad.


RAFAEL MONZÓ GIMÉNEZ